miércoles, 2 de abril de 2008

LINGUOCHISTES - 2

No se trata de un chiste, sino de una anécdota real que me han contado.

Un sacerdote del Opus Dei visita un aula de parvulitos. Viste alzacuellos y, a pesar de encontrarse ante niños, imprime solemnidad a su visita.

La maestra intenta no cargar las tintas en la solemnidad y, al presentarlo, dice a los niños:

-Este señor es sacerdote y ha venido para hablaros de Jesús. Se llama Simón.

El sacerdote le corrige:

-Don Simón.

-Perdón -enmienda la profesora-. Se llama Don Simón.

Y una niña de cinco añitos salta:

-¡Anda! ¡Como el gazpacho!

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