viernes, 26 de junio de 2009

MICHAEL JACKSON (1958-2009). In memoriam. Dmp22.



Cuando yo era pequeño, Michael Jackson, que también lo era, ya cantaba con los Jackson Five. Yo, un muchacho de provincias, no oía aquella música, pero llegó mi adolescencia y mis nuevas inquietudes me llevaron a conocerla. Recuerdo que, allá por el año 1982, mi padre había comprado nuestro primer vídeo (carísimo, en aquella época) y uno de los primeros video-clips que grabé fue Thriller, de Michael Jackson: me encantaba el ritmo de aquella música, aquel modo de bailar y aquella puesta en escena. Recuerdo, incluso, que hice algunas pruebas de doblaje casero con aquel vídeo.

Cuando yo era pequeño, Michael Jackson también lo era. En aquella época, en la escuela nos pasaban a menudo tests de inteligencia. Por entonces, sólo se valoraban nuestras capacidades cognitivas y se nos atribuía un coeficiente intelectual que pretendía dejar objetivamente claro si éramos más o menos listos. Más tarde, ya en los años 90, Daniel Goleman comenzó a hablar de la inteligencia emocional y, desde entonces, la psicología parece tener bastante claro que, en la inteligencia de una persona, no sólo importan sus capacidades cognitivas sino, también, su capacidad para conocer las emociones y sentimientos propios, manejarlos, reconocerlos, crear la propia motivación y gestionar las relaciones interpersonales.

Pienso en todo esto hoy, que me he despertado con la noticia inesperada de la muerte de Michael Jackson. Reflexiono, una vez más, sobre la complejidad de la condición humana. Me impresiona que un hombre pueda ser un infeliz rodeado de tantas cosas (éxito, fama y dinero, entre ellas) que muchos otros codiciarían como hacedoras de su propia felicidad. Y no puedo evitar sentir lástima al concluir que Michael Jackson fue un genio en el arte de la música, pero un incapaz en el arte de vivir.

Michael Jackson, 1958-2009. In memoriam.

© Luis María Llena. Barcelona, 26 de marzo de 2009.

1 comentario:

Josep M dijo...

Benvolgut Luis Maria!, he trobat molt encertat el comentari sobre el paralelisme d'edat entre tu i el Michael Jackson, realment ell era famós i prou, no era una persona sencera com si ho ets tú.

Fins aviat! una abraçada!

Josep Maria