jueves, 20 de octubre de 2011

TECNOLOGÍA. Dmp69.

La tecnología informática es un gran avance de la humanidad que nos permite vivir mejor. No seré yo quien lo discuta. Todos los medios informáticos nos permiten comunicarnos de un modo impensable en otras épocas. Para muestra este blog que cuenta con anónimos seguidores en tantos lugares del mundo. Si lo mantengo es porque creo que es una buena experiencia y que vale la pena. Pero, a pesar de todas las ventajas, hemos de conservar un sentido crítico con las nuevas tecnologías.


La realidad es la que es y no puede negarse. Al menos, es absurdo negarla. Si bien es cierto que la comunicación a través de internet tiene grandes ventajas, también lo es que muchos ciudadanos la utilizan por razones triviales o de mero ocio y divertimento. Baste citar, por ejemplo, el alto índice de descargas pornográficas. A pesar de ello, existen personas (jóvenes y no tan jóvenes) que necesitan tener el último adelanto técnico: el último iPhone, o el último ordenador portátil, o la última tablet, o todo a la vez… No los utilizan para nada indispensable y, sin embargo, quieren tenerlos. No sé si se trata de una patología o de un vicio, pero existen personas que consideran indispensable adquirir la última virguería, aunque objetivamente no sea indispensable para el desarrollo de su trabajo, por ejemplo.


La tecnología en sí misma no es ni buena ni mala, depende del uso que le demos los humanos. Lo que deberíamos tener claro es que los adelantos tecnológicos han de estar a nuestro servicio y no ponernos al suyo. Sin embargo, por momentos parece que sea al revés. El teléfono móvil se ha convertido, prácticamente, en una esclavitud. La sensación de desamparo que algunos experimentan cuando no tienen cobertura o se han quedado sin batería, es indicativo de ello.


Los alumnos adolescentes también. Poseen aparatos sofisticadísimos (supongo que pagados y mantenidos por sus padres) con conexiones a internet y a redes sociales. Son incapaces de permanecer tres horas de clase sin mirar el móvil, sin estar pendiente de él, sin leer algún mensaje o enviarlo. Son sus esclavos.


Lo mismo ocurre con las redes sociales. No dudo que tendrán un uso muy adecuado para compartir información científica, por ejemplo, pero la realidad es que la mayoría de las personas las usan como un elemento más de su ocio. Y además, muchas veces no saben restringir ese ocio a determinadas horas del día sino que viven pendientes de su muro de facebook, esperando novedades que, en la mayoría de los casos, afectan a cuestiones sin trascendencia, como si una determinada actriz ha colgado unas fotos en las que se le ve el culo.


Hay que educar a las personas en el uso de todos estos medios. Hay que enseñar a usarlos, y no sólo técnicamente. También éticamente, por ejemplo. También limitadamente, sin que nos esclavicen, sin que nos ocupen todo el día, tiempo de trabajo incluido. ¿Qué sentido tiene, por ejemplo, ir contando a cada momento lo que haces (ahora salgo de casa, ya estoy en el coche, estoy cenando con tal…)? Hay infinidad de personas (famosos incluidos) que es para lo único que utilizan su twitter.


Como ya conté hace un par de años en este mismo blog, ésta es la razón por la que no estoy en las redes sociales. No las necesito. Y, hoy por hoy, mi ocio cuenta ya con otros entretenimientos. Este blog por ejemplo, donde compartir reflexiones y no el mero cotilleo de lo que estoy haciendo, dónde o con quién. Así, pues, no me busquéis en facebook. Ni en twitter.



1 comentario:

prueba198 dijo...

Estoy de acuerdo contigo, la cuestión es porque hay tanta gente enganchada a las redes sociales, y yo creo que si miras en el fondo de la cuestión es por la soledad. Estamos creando una sociedad donde los valores humanos cada vez tiene menos peso en la bolsa de prioridades de la nueva generación.
Alguien que cuenta en un el twiter acabado de salir de casa, estoy tomando un café , me voy etc. Es simplemente alguien que puede estar rodeado de gente pero que la verdad es que está solo.
Yo vivo en Cataluña más de 4.000.000 de personas y la verdad amigos con los que puede abrirme y hablar , tengo Uno, conocidos muchos y esta es la realidad de la sociedad que estamos creando, una sociedad vacia , deshumanizada y egoísta.
Un saludo