miércoles, 13 de julio de 2011

Quinto día.

Diriamba, miércoles, 13 de julio de 2011.

Con razón le llaman la época de lluvias. Desde que llegamos, ha llovido cada tarde, pero hoy ha diluviado durante todo el día. Llovía a cántaros y, por eso, no nos hemos movido de casa en toda la mañana. Por la tarde hemos bajado a Managua, porque así lo teníamos previsto. Quique ha bajado ya por la mañana, porque tenía un almuerzo de trabajo, y por la tarde hemos ido nosotros para reunirnos con él.

Hoy hemos conocido otra Managua. Hemos quedado en las Galerías Santo Domingo, un centro comercial, que son las verdaderas catedrales de la época contemporánea. Todas parecidas (tanto da Londres, Barcelona o Managua), son el centro de reunión, diversión y consumo. Allí podría olvidarme de que esto es Nicaragua: tiendas, restaurantes, salas de cine... Incluso, la gente que había por allí tenía otras maneras y otro modo de vestir. También otros carros.

El día de lluvia lo he aprovechado para adelantar trabajo de la escuela y para leer. “Sandino. Mística, libertad y socialismo”, de Alejandro Bendaña, es el libro que estoy leyendo. No voy a instruiros sobre la historia de Nicaragua, que tampoco conozco con detalle. Sabéis, probablemente, que Sandino es el líder de la revolución y resistencia contra la ocupación norteamericana en la primera mitad del siglo XX. Después, su figura fue recuperada por el Frente Sandinista, durante la guerra que vivió el país en la década de los 70. Una guerra que fue uno de los referentes de mi adolescencia y primera juventud, cuando la teología de la liberación ocupaba mis lecturas y mis futuribles como misionero. Recuerdo, por ejemplo, haber visto en el cine la película Bajo el fuego, que estaba protagonizada por Nick Nolte (tanto me gustó en aquel momento que la fui a ver dos veces).

Nicaragua conserva una extraña mezcla de todo aquello. Llama la atención la cantidad de iglesias cristianas que se descubren por aquí. De todo tipo, de todo nombre, en cualquier lugar, en cualquier carretera. En noviembre habrá elecciones y la propaganda gubernamental habla de “Nicaragua socialista, cristiana y solidaria”. Las referencias bíblicas se hallan por todos los lados. Incluso en los nombres de las cooperativas o de los almacenes. También en varios canales de televisión. No es extraño encontrar en algún muro algunos versículos o, incluso, algún fragmento evangélico.

Mañana más. Hoy ya es tarde…

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