jueves, 14 de julio de 2011

Sexto día.




Diriamba, jueves, 14 de julio de 2011.

Más de una vez he contado que, cuando llegué a vivir a Barcelona, al ver a la gente abrigada en invierno, todos me parecían unos exagerados. Después de vivir tantos años en Zaragoza, lo de Barcelona ni siquiera lo consideraba invierno. Pero lo cierto es que, con el tiempo, el cuerpo se acostumbra… Cuento esto porque esta mañana Omar casi temblaba de frío. Una de mis sorpresas es la buena temperatura que estoy hallando en Nicaragua. Yo pensaba morirme de calor y nada de eso. Son días como de primavera, sin excesivo calor. Pero no son días de frío. Bueno, no para mí…

Hoy quiero hablaros de los medios de transporte en Nicaragua. Es habitual ver a la gente trasladándose a pie de un municipio a otro, incluso bajo la lluvia (bajo un diluvio, como el de ayer). También, ya os lo conté, en carros tirados por animales o en la parte de atrás de las camionetas. Es habitual que la gente haga autostop (que aquí le dicen pedir raid); los mismos policías lo hacen para regresar a sus casas. Hay, también, muchas bicicletas. Es asombrosa la cantidad de gente que puede viajar en una sola bici: he llegado a ver hasta cinco personas. Con gran naturalidad los hombres transportan en la bici a sus hijos y a sus esposas o novias. Resulta curioso ver que aquí las mujeres todavía viajan en la parte de atrás sentadas de medio lado (como viajaban en las vespas en los años 60). La mayoría de las bicis no son antiguas y están en buen estado. Sí que parecen más viejas las motos y lo es, sin duda, el parque automovilístico; ya os conté el otro día cómo era el coche que alquilamos o cómo son los mismos taxis. Existen también furgonetas que hacen de pequeños autobuses (lo que en Italia llaman pulmino). Los autobuses grandes son idénticos al autobús escolar de Los Simpsons, la mayoría son amarillos como el de la serie, pero muy envejecidos. Abundan, también, los camiones; enormes camiones, como los que vemos en las películas de Hollywood; tan grandes, que a veces uno piensa que no hay carretera para tanto camión.

Pero, sin duda, el medio de transporte más original son las motos-taxi. Se trata de triciclos motorizados (alguno queda todavía a pedales), muchos de los cuales ni siquiera tienen marcha atrás. Yo recuerdo estos triciclos de mi infancia en Barbastro, utilizados allí para el transporte de mercancías. Aquí son muy abundantes y es el medio más común utilizado por la gente para trasladarse por el interior de una población (Diriamba, por ejemplo) o de una población a otra cercana (de Diriamba a Jinotepe, por ejemplo). En los alrededores del mercado es tan elevado el número de motos-taxi (que van, que vienen, que se cruzan…) que uno tiene la impresión de hallarse en algún lugar de la India, no porque yo haya estado allí, sino por lo que uno ha visto en películas y documentales. De hecho, en la moto-taxi de Omar pone Made in India.

Omar trabaja con una moto-taxi. Es su medio de vida. La moto no es suya, no puede comprarse una (vale, aproximadamente, 6.000 dólares). La moto es de una señora a la que él paga un abono diario de 160 córdobas. Mucho dinero si tenemos en cuenta que el precio habitual de una carrera por el interior de Diriamba es de 5 córdobas. Si el cliente va un poco más allá, el precio puede subir a 10 ó 15, pero ésos no son viajes habituales.

Hoy, por fin, me he perdido yo solito por Diriamba. La verdad es que canto un poco y la gente se me queda mirando. He visitado alguna iglesia. Aquí abunda la imaginería, los pasos para procesiones, y es también bastante habitual la exposición perpetua del Santísimo (imagino que ambas cosas son una especie de reacción a la abundancia de Iglesias protestantes).






Por la tarde hemos ido al mirador de Catarina, que se halla sobre la laguna de Apoyo. Un sitio precioso. Allí nos hemos comprado una guayabera, la camisa nacional nicaragüense.






Nada más por hoy. Gracias por todas las muestras de apoyo a mis crónicas que recibo. Hasta mañana…

1 comentario:

mirek dijo...

!Me encanta la foto Ari!
Amazing!

Beso