martes, 8 de mayo de 2012

VISITA AL MÉDICO. Dmp79.

Hoy quise mirar el mundo

como si hubiera de morirme,

como si, en vez de benigno,

el médico hubiera declarado mi tumor

mortal de necesidad.

Y vi la tarde con ojos de melancolía

instalada en mi corazón

y en la boca del estómago.

No me molestó el pequeño

que, jugando en el vagón del metro,

me impedía la lectura

y le sonreí en la escalera

cuando me enseñó la lengua.

Afuera, me pareció la tarde

hermosa como nunca;

el aroma de la brisa,

la misma brisa,

me resultó agradablemente novedoso.

Envidié al anciano

que en un banco del parque

miraba el caminar de las gentes

desde el final de su largo trayecto.

La carpa azul y blanca

levantó mi mirada a menudo cabizbaja,

¿por qué me perderé esos colores,

esa etérea inmensidad

que al tiempo empequeñece y me levanta?

Hoy gocé de esos rayos de sol

que en estas tardes de mayo

se asoman hasta las entrañas de la noche.

Reconocí la presencia de perros y de árboles

como vida en sí misma hermosa y respetable;

el volar de las palomas,

que a menudo me asquea,

me pareció acompasado y con sentido.

Junto al instituto,

atisbé el amor en los ojos

de apasionadas parejas

que deben el vigor

a sus pocos años y menos desencantos.

Un helado me pareció un manjar

y mi vecino más simpático que nunca.

Ahora, ya en casa,

al ordenar la nostalgia de esta tarde

en estos pobres versos sin rima ni cartón

me pregunto

por qué no miraré así el mundo cada día

si es bien cierto que un día he de morir.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No som conscients del que tenim, no valorem el que ens envolta, sempre volem allò que no tenim...i ens provoca engoixa, ràbia i infelicitat. Parem un moment, silenci, busquem dins nostre, mirem amb ulls ben oberts , alliberem el nostre cor de falses creences. Siguem receptors, escoltem, compartim, estimem. Gràcies Ari per les teves reflexions.

Anónimo dijo...

Hola Lluis,

espero que estiguis millor,...i si és cert que les presses se'n mengen i no som capaços de mantenir els ulls ben oberts i agrair tot el que se'ns dona i ser compasius amb els altres.

Petons,

Mercè