lunes, 19 de noviembre de 2012

MILIKI. Dmp85.


Ha muerto Miliki. Para quienes éramos niños en la primera mitad de los setenta, ha muerto una parte más de nuestra infancia (ésa que siempre nos acompaña, cumplamos la edad que cumplamos). Miliki y sus hermanos (Gaby y Fofó) fueron el estribillo de nuestra infancia y calaron tan hondo que lo han sido, también, de los hijos de nuestra generación, pues los padres y las madres no han dejado de hacer sonar en el coche las canciones de Miliki.

Se hicieron famosos en una época en la que no había mando a distancia, ni hacía falta, porque sólo había una televisión (TVE) que nos retransmitía la vida en blanco y negro. Sus programas eran sencillos: una introducción, un número circense, una historieta y una canción.

Cuando estaban en lo más alto de su fama, murió Fofó, uno de los hermanos. Entonces nos dijeron a los niños que quien había muerto era Alfonso Aragón, pero no Fofó, Fofó no moriría nunca. Yo quisiera creer hoy lo mismo de Emilio Aragón. Miliki será vivo en la memoria de todos.

Fue un artista completo: músico, guionista, escritor, actor y, sobre todo, payaso, honorando esa palabra con su buen hacer. En todas sus manifestaciones artísticas, Miliki transmitía valores. No lo conocí personalmente, claro, sino solamente a través de su imagen pública. Pero creo que hay cosas que no pueden impostarse si no se tienen en realidad. Miliki transmitía dos especialmente: Una de ellas era la sencillez; la otra, la más sublime forma de inteligencia: la bondad.

Descanse en paz.

Luis María Llena.

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