jueves, 24 de octubre de 2013

POR QUÉ HE HECHO HUELGA HOY. Dmp121.


No sé si es que me tomo la vida, y a mí mismo, demasiado en serio (si sé que ya no me río como antes, ¡qué lástima!) Lo cierto es que todas las convocatorias de huelga, y la de hoy especialmente, me provocan un dilema moral de difícil resolución, ya que no me siento representado por ninguno de los dos bandos enfrentados y, lo que es peor, tengo la sensación de que ambos insultan mi inteligencia y manipulan mi decisión, sea la que sea, a lo que añadirán la bochornosa guerra de cifras, cuando bastaría constatar cuántos trabajadores hemos sido dados hoy de baja en la Seguridad Social y, por tanto, hemos dejado de cobrar, para conocer el seguimiento real de la huelga. (O sea, que ni unos ni otros tienen interés en hacer público el dato real).

Es evidente que la mayoría de los que gritan eslóganes contra la ley ni se la han mirado (ya no digo leérsela completa, que entiendo que puede ser farragoso, pero informarse mínimamente en el propio texto); les basta con que sea una ley aprobada por el Partido Popular para oponerse. Lo hacen, como siempre, apelando a la vuelta al franquismo (¿por qué, si no, utilizar el término “reválidas”?) y coreando insultos contra la Iglesia y la escuela concertada, a la que acusan de robarle el dinero a la pública. El mismo líder de la oposición respondió a la votación en el Congreso diciendo no sólo que en cuanto su partido gobierne abolirá esta ley, sino que, además, denunciará el Concordato y sacará la religión de la escuela. ¡Torpe de mí! Me dedico a la educación desde hace 25 años y todavía no me había dado cuenta de que el gran problema de la enseñanza en España es que existe una asignatura, voluntaria para más señas, que se llama religión…

Por otro lado, hasta los mismos sindicatos reconocen que la LOMCE tiene partes prácticamente calcadas de la LEC (Ley de Educación de Cataluña) y, sin embargo, muchos de los que ahora llaman a la huelga ni se inmutaron cuando se aprobó la ley autonómica. Y nos encontramos aquí con que los catalanistas-nacionalistas-independentistas suman un enésimo agravio que España les propina: el gran problema de la LOMCE es que amenaza el catalán. Y el torpe del ministro echa gasolina en el fuego con aquello de “españolizar” a los niños catalanes.

Están, además, los que se suman a la huelga no tanto por la ley, sino por los recortes que sufrimos en educación. Y en este asunto, la escuela concertada también tendría algo que decir. Cada vez que los profesores de concertadas pedimos una mejora salarial se nos recordó que no éramos funcionarios. Cuando llegaron los recortes, nos equipararon a los funcionarios. La patronal de las escuelas concertadas podría contar con cuánto retraso recibe el dinero. Por otro lado, en nuestro caso, los recortes no provienen tanto del gobierno central como del autonómico, pero los gritos son contra el PP.

En resumen, que cada uno va a la huelga por un motivo diferente, y cada cual encuentra a la ley un defecto distinto, algunos de los cuales no considero tales: no me parece tan grave que en los últimos cursos de la ESO se establezcan itinerarios diferenciados, siempre que se deje al alumno la posibilidad de reconducir su camino; no me parecen aberrantes los exámenes externos, a los que se tacha de vuelta al pasado, pero que son habituales en muchos países; tampoco me opondré a mejorar el aprendizaje del inglés…

En cuanto a los defensores de la ley, aquellos que, supuestamente atacan a la escuela pública y defienden a la concertada, tampoco son de fiar, pues no es cierto ni lo uno ni lo otro. Si lo fuera, no suprimirían todos los conciertos a los Ciclos Formativos de Grado Superior, como ha hecho el gobierno de la Comunidad de Madrid, que sigue siendo del PP. Éste es uno de los grandes problemas de España: cuando se nos convoca a las urnas no sabemos qué votamos, porque después los gobernantes hacen lo que les da la gana, que no siempre es lo que cabría esperar.

La educación es política. Ya Platón (siglo V a.C.), al desarrollar un sistema político ideal lo une a un sistema educativo que él inventa para que puedan gobernar los mejores. La educación es política, porque de ella saldrán los ciudadanos de mañana. También los gobernantes de mañana. Pero la educación no es lucha partidista, que es a lo que, tristemente, ha quedado reducida la política en España. En ese sentido, tiene lógica ver pancartas como ésta: “La educación no es política”.

Por eso he hecho huelga hoy. Simplemente, porque tenemos que oponernos, de una vez, a que se utilice la educación en la lucha partidista. No hay país que aguante un cambio en la legislación educativa a cada cambio de gobierno. ¡Basta ya! Siéntense de una vez y acuerden una ley de educación. Alcancen un consenso. Pero políticos y ciudadanos han de tener claro que el consenso exige renunciar a algo y aceptar alguna de las tesis del contrario. Ya estamos cansados de la demagogia de políticos que llaman al diálogo cuando no están dispuestos a ceder en nada. Y no hablo tan sólo de la educación.


No sé si esta huelga servirá de algo. Sé que cada uno barrerá para casa. También yo: mi casa es mi conciencia.

3 comentarios:

Bea dijo...

El día que yo me sepa explicar así de bien, también haré huelga.

Anónimo dijo...


Ay los 50! qué críticas tan acertadas nos hacen hacer. Lo peor es que con todo este lío hacen lo que quieren. A río revuelto...y también disminuyen nuestra capacidad para reír. Lástima, que asquito ser de aquí.
Salud mental.

JOSEP MARIA dijo...

Molt ben explicat, Luis! i comparteixo sobre tot la part final de les teves paraules, una llei d'educació hauria de ser consensuada per tots els representants de les formacions polítiques però sobretot
pels professionals de l'educació dels nostres nets,(en el meu cas)

Ara, espero que la llei Wert, no s'apliqui a Catalunya.

Josep Maria