domingo, 3 de noviembre de 2013

CADA INSTANTE COMO SI FUERA EL ÚLTIMO. Dmp123.

El pasado jueves salí de la escuela a las cinco de la tarde. Pretendía coger el coche y huir de la ciudad a toda prisa, para aprovechar el fin de semana largo (como hicieron los diputados, y mis alumnos, y prácticamente todos los españoles…) Sin embargo, vencí mi pereza y me acerqué al Hospital del Valle Hebrón, a visitar a mi amigo Jordi, que llevaba más de veinte días ingresado. Cada lunes y cada viernes iba a verlo. Lo encontré animado. Le ayudé a caminar por los pasillos y charlamos un buen rato sobre sus proyectos para cuando se curara. Después, le ayudé a cenar (¡otra vez menestra!) Pasadas las siete y media me despedí de él diciéndole que volvería a verlo el lunes a mediodía, como en las últimas semanas. Ya no podrá ser: Jordi murió el sábado.

Ante la noticia de su muerte, me alivió algo el hecho de haberlo visto el jueves, pero, al mismo tiempo, me desazonó: si hubiera sabido que iba a ser la última vez que lo vería...

Por eso quiero aprender a vivir cada instante como si hubiera de ser el último. A dar cada beso, cada abrazo, cada gesto cariñoso, como si hubiera de ser el último. A enfadarme con alguien como si hubiera de ser la última vez que viera a esa persona; y no me gustaría que el último encuentro fuera el del enfado. Quiero dar cada clase como si hubiera de ser la última y disfrutar de cada momento de diversión como si fuera el último. No dejar nunca para mañana lo que hoy pueda hacer por alguien.

Quiero vivir de tal modo que, aunque me dijeran que iba a morir en breve, pudiera seguir haciendo lo mismo que estuviera haciendo.

Jordi, gracias por tu amistad. Te has ido joven, te has ido pronto. Después de veinte años compartiendo el camino, te voy a echar mucho de menos. Hemos compartido risa y llanto, también enfados. Hemos viajado juntos, hemos salido hasta altas horas y nos hemos ayudado en momentos difíciles. Me costará caminar sin ti, aunque espero que siempre estés conmigo. Amigo, espérame en el cielo.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Molt bonic. Un petò molt gran

Anónimo dijo...

Gran reto ese de vivir como...
Sinceramente creo que no estamos preparados para ello. Mi más sentido pésame por la muerte de Jordi.
Abrazo

Esther Fresneda dijo...

Hola Ari,

He estado leyendo tu blog y me parece precioso. Te iré siguiendo. Gracias por rendirle este homenaje a Jordi. Que el amor y el recuerdo de Jordi nos acompañe en nuestro camino por la vida.

Un abrazo.